Conoce las últimas noticias de la mano de Europreven
13
Ene, 2026
Las adicciones, tanto con sustancia como sin ella, representan un desafío que trasciende lo sanitario y lo social para instalarse también en el ámbito laboral. Alcohol, cannabis, fármacos, apuestas, videojuegos o uso problemático de internet son realidades que pueden alterar la vida personal, familiar y profesional de quienes las padecen. Y cuando estos problemas se trasladan al lugar de trabajo, el impacto se multiplica: absentismo, siniestralidad, descenso de la productividad, conflictos y, en definitiva, un deterioro del bienestar de la plantilla y de la propia organización.
El entorno laboral, sin embargo, no es solo un espacio donde se reflejan estas dificultades, sino también un escenario idóneo para promover la prevención y la intervención temprana. La Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027 y los acuerdos de negociación colectiva ya subrayan la necesidad de generar entornos laborales protectores, que faciliten a las empresas identificar a las personas en riesgo, acompañarlas y favorecer su recuperación sin que ello suponga perder su empleo.
En la lucha contra las adicciones no basta con la buena voluntad individual: es necesario un compromiso compartido entre empresas, representantes de las personas trabajadoras, servicios de prevención, mutuas, administraciones públicas y entidades especializadas. El trabajo conjunto permite diseñar planes de prevención que combinen información, sensibilización, formación y acompañamiento, y que garanticen siempre la confidencialidad y el respeto a la dignidad de la persona afectada.
Las investigaciones recientes ponen de manifiesto que el empleo estable es un factor protector frente a las adicciones, mientras que condiciones de trabajo precarias, jornadas extensas o falta de conciliación pueden actuar como detonantes. Del mismo modo, aspectos sociodemográficos como la edad, el nivel educativo, la situación económica o el entorno familiar influyen en la probabilidad de que aparezcan consumos problemáticos. Comprender esta complejidad es esencial para diseñar planes eficaces y adaptados a cada realidad.
Disponer de un Plan de Prevención de Adicciones (PPA) dentro de las empresas no solo protege a las personas trabajadoras, sino que refuerza la cultura preventiva de toda la organización. Estos planes deben ir más allá de la simple prohibición y apostar por la sensibilización, la detección temprana, el acceso a programas de tratamiento y la reincorporación laboral de quienes lo necesiten. Además, cualquier persona de la plantilla puede convertirse en agente de cambio si cuenta con la información y la formación adecuada.
En Europreven entendemos que hablar de adicciones en el trabajo es hablar de salud laboral, de responsabilidad social y de futuro. Acompañamos a las organizaciones en la implantación de programas integrales que combinan prevención, intervención y apoyo, convencidos de que la lucha contra las adicciones solo es eficaz cuando se construye de forma colectiva.
Porque cuidar la salud laboral significa también proteger a las personas frente a las adicciones y garantizar que el lugar de trabajo sea un espacio de seguridad, respeto y bienestar.
Autor: Francisco Ortiz, Director Territorial de Europreven Madrid y Castilla León
Últimas publicaciones
Archivo de publicaciones
Amplia gama de servicios de prevención de riesgos laborales